ConsejosHábitos saludables

¡Maldito… Estrés!

soluciones-para-mejorar-el-estrés ¡Maldito estrés! Cinco de la mañana. Abres un ojo, das media vuelta; abres el otro ojo, das otra vuelta. Miras el reloj. Cinco y cinco de la mañana. Te pones boca arriba. Empiezan las preguntas: ¿Me dará tiempo mañana a terminar el trabajo pendiente? ¿Cómo irá la reunión? A las seis tengo que estar en el médico. ¿Qué me dirá? Seguro que me manda pruebas y tengo que ir dos o tres días. Madre mía… ¡no tengo tiempo la semana que viene! Tengo que dejar el coche en el taller, ir a un curso; el miércoles a casa de mis padres, que les dije que los ayudaría con la cocina. Ahora se meten a arreglar la cocina, ¡vaya jaleo! Cinco y treinta y siete de la mañana. Ya solo puedes dormir menos de una hora y media. Vamos a cerrar los ojos. Cinco y cuarenta de la mañana. Abres un ojo, vuelta a empezar… El estrés es una sensación que nuestro cuerpo crea ante situaciones sobrevenidas en el día a día, que nos exigen esfuerzo y nos inquietan. A cada persona le afecta de una forma diferente porque cada uno tiene y valora sus propios problemas; de hecho, se distinguen dos tipos de preocupaciones:  
  1. Las reales: sobre enfermedades, familia, hijos, matrimonio, divorcio…; sobre problemas económicos, laborales, de estabilidad en el empleo, traslados, mudanzas…; o sobre otros problemas de características similares.
 
  1. Las que la mente exagera: Aquellas en las que, ante una vida diaria normalmente acelerada, nuestra mente intenta gestionar un problema cotidiano creando un “problemón”, poniéndose en lo peor de cada situación. Estas preocupaciones son las peores (¡maldita mente!).
  En cierta medida, el estrés es bueno, ya que es un mecanismo de defensa de nuestro organismo ante situaciones difíciles, que nos mantiene alerta y hace que nos esforcemos más para superar las adversidades. síntomas-del-estrés El estrés no es solo una palabra que signifique agobio (¡ojalá!). Ante cualquier agresión el cuerpo desarrolla y emplea mecanismos de supervivencia. Así que, sí hay síntomas: los que genera nuestro sistema de defensa. ¿Cuáles?
  • Activa nuestro sistema simpático (menos mal que era el simpático) produciendo vasoconstricción, taquicardia, dilatación de pupilas, sudoración…
  • Libera adrenalina, noradrenalina y cortisol, que aumentan nuestro ritmo cardiaco y presión arterial.
  • Provoca una broncodilatación para que nos llegue más aire porque se necesita más oxigeno (nuestro cuerpo es sabio, ya que la mente es idiota muchas veces).
  • Hace que el hígado libere sus reservas de glucosa para que esté disponible su uso inmediato, produciendo incluso desequilibrios en los niveles de azúcar.
Estos cambios, además, nos dejan más susceptibles de sufrir otras enfermedades como resfriados, herpes… Cuando tenemos un “estrés bueno” el resultado de la reacción de nuestro sistema de defensa puede hacer que nos organicemos mejor, estemos más concentrados y rindamos más; sin embargo, si pasamos la barrera y llegamos al “estrés malo”, los cambios que se producen en nuestro estado se pueden traducir en dolor de cabeza, insomnio, irritabilidad, frustración, problemas digestivos, falta de apetito…   ¿¿Y qué hago?? Ahora es cuando tengo que decirte la solución, y es esta: pasa tiempo al aire libre, apúntate a yoga y tómate unas vacaciones. ¿En serio? Claro, sería la solución ideal… no tener problemas, no trabajar y vivir en el Caribe. Pero la vida no es así, afortunadamente. El Caribe está bien para diez días, después, probablemente nos entraría estrés de no hacer nada (bueno, eso no está científicamente demostrado). Vale, no hay una solución inmediata, no existe ninguna especie de aspirina que lo quite. No obstante, sí hay cosas que puedes y debes hacer para mejorarlo. Te dejo algunos consejos básicos:
  • Descanso. Esto es lo más importante. Cada persona duerme un tiempo determinado, pero todos deberíamos dormir entre 6-8 horas para descansar adecuadamente. Si no puedes, hay algunas cosillas (remedios) naturales para ayudarte (tanto comprimidos como infusiones de valeriana, passiflora…).
  • Determinación y autoestima. Intenta siempre ver qué problemas son los que más te afectan y así gestionarlos de una manera sensata y siempre con optimismo.
  • Es importante tratar de mantener una dieta
  • Ponte metas a corto y medio plazo, no pienses más allá e intenta no “cargarte” de demasiadas cosas a lo largo del día. Un día es largo y hay tiempo para todo.
  • Intenta hacer algo de deporte: no solo ayuda a desconectar, sino que libera endorfinas que también ayudan a sentirse bien y elevan el estado de ánimo.
  • Algún día intenta no hacer nada de lo habitual: lee un libro, ve al cine, al teatro, sal con amigos y amigas… No te sientas mal por dedicar algo de tiempo a no hacer nada. El cuerpo lo necesita. Y tú también.
  • Y por supuesto, si ves que empiezas con algunos de estos síntomas y que no te encuentras con fuerzas para autogestionarlos, pide ayuda: hay psicólogos, grupos de terapia, médicos… Todos ellos pueden hacer que el estrés inicial no desemboque en un estrés crónico que puede llevar a tener otros problemas como pérdida ósea, daños en la memoria y patologías más graves como ansiedad o depresión. No dejes que eso ocurra.
 
“El arma más grande contra el estrés es nuestra habilidad de escoger un pensamiento sobre otro.”
William James.   Recuerda: La vida son dos días. Qué fácil es escribirlo y qué difícil pararse y disfrutar plenamente de cada momento. ¡Inténtalo!.     Ana María Jiménez Farmacéutica Adjunta              
compártelo
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

2 comentarios en “¡Maldito… Estrés!

  1. Buenas, qué razón tiene este post, yo ahora mismo estoy en un momento de estrés malo malísimo y voy a sentarme, respirar e intentar seguir vuestros consejos.
    Un poco de sedivitax para dormir, empezar con un dieta alta en proteínas vegetales y animales y en frutas y ya que no para de llover y no puedo pasear, hacerme una propuesta real de ir al gym y liberar esas endorfinas tan necesarias para encontrarnos mejor y ayudarnos a descansar.
    Muchas gracias Ana María por tus palabras

    1. Muchas gracias,Rocío.Me alegro muchísimo que te haya servido.Pronto llegará el buen tiempo y podremos hacer más cosas que nos ayuden a eliminar el agobio del día a día.Seguiremos dejando consejos en nuestro blog sobre otros temas.Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*